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Sábado, 16 Noviembre 2019 08:43

RESEÑA DE LOS ACTOS CONMEMORATIVOS DEL IV CENTENARIO DE LA BEATIFICACIÓN DE SAN ISIDRO LABRADOR, LOS DÍAS 2 Y 3 DE NOVIEMBRE DE 2019. Destacado

La Real, Muy Ilustre y Primitiva Congregación de san Isidro de naturales de Madrid, organizó para conmemorar el IV Centenario de la Beatificación de san Isidro Labrador, una serie de actos los días 2 y 3 de noviembre de 2019.

Los actos dieron comienzo con una Vigilia preparatoria, la noche del sábado día 2 de noviembre, en la Real Colegiata de san Isidro, en la que primeramente tuvo lugar un Lucernario mozárabe, expresamente adaptado por la Asociación Gothia, con textos del Códice de Juan Diácono.

Con todo el templo a oscuras, espectacularmente adornado, con un bellísimo y profuso exorno floral, balconeras y tapices, quedando solo iluminado el sarcófago del Santo en el retablo mayor, dio comienzo la Ofrenda de la Luz, con la procesión iniciada por el Cirio Pascual, Luz de Cristo, seguido de la Junta directiva de la Real Congregación de san Isidro de naturales de Madrid y del clero. Presidió el Rvdo. P. don Ángel Luis Miralles Sendín, párroco y actuando como Maestro de ceremonias, el Rvdo. P. don Diego Figueroa Soler, de la Asociación Hispano-Mozárabe “Gothia” de Madrid.

La procesión inicial simbolizaba la peregrinación al sepulcro del Santo mozárabe, durante la cual el coro de la Asociación Gothia, cantó el Himno II del Códice de Juan Diácono.

Llegados a las gradas del altar, el diácono portador del Cirio entonó: In nomine Domini nostri Iesu Christi, lumen cum pace, a lo que la asamblea respondió: Deo gratias.

Una a una, con sus correspondientes oraciones y Kyries, se fueron encendiendo con la luz del propio Cirio Pascual, las siete velas colocadas en el altar mayor. Al finalizar, se encendieron las luces del presbiterio e igualmente partiendo de la luz del Cirio Pascual, se encendieron las velas que portaban todos los asistentes que además seguían la celebración con un libreto editado al efecto.

Tras ello dio comienzo a la Ofrenda del Incienso que quemándose en un pebetero colocado delante del altar, produjo una gran columna de humo que ascendió por toda la cabecera del templo. Mientras, se cantó el Himno III del Códice de Juan Diácono.

Este ambiente de recogimiento dio paso a la Exposición y Adoración al Santísimo, con el canto del Pange lingua, la lectura de la Palabra de Dios, del Evangelio según san Juan 15, 1-17, el Responsorio con el Himno IV del Códice y un texto para la oración del Himno I del Códice, todo ello intercalando momentos de silencio para la adoración, finalizando con las preces, Padre Nuestro, oración del IV Centenario de la Beatificación de san Isidro, canto del Tantum ergo, Bendición solemne y reserva.

Al ser el día de la Conmemoración de los fieles difuntos, la Vigilia concluyó con una Memoria por ellos, de nuevo quemándose incienso en el pebetero y entonándose las antífonas de la liturgia hispano mozárabe por los difuntos.

Todos los textos fueron leídos por miembros de la Junta directiva de la Real Congregación de san Isidro de naturales de Madrid.

 

El domingo 3 de noviembre fue el día central de la conmemoración, ya que durante todo el día se fueron sucediendo diferentes actividades, destacando en cada una, de forma simbólica, las virtudes que adornaron la vida de san Isidro Labrador.

Se comenzó a las 9 de la mañana, por la caridad, abriéndose de forma extraordinaria el Comedor social del Ave María, donde la Real Congregación ofreció un desayuno especial a 350 necesitados a los que se les explicó el motivo de la celebración. Se mantuvo un encuentro emotivo con los voluntarios que lo prepararon y con el Padre mercedario Paulino Alonso, responsable del Centro.

A las 10 de la mañana, recordando al Isidro calumniado por dedicar un tiempo a la oración antes de ir al trabajo, el cardenal arzobispo de Madrid, don Carlos Osoro, presidió el rezo de Laudes en la parroquia de san Andrés de la que san Isidro fue feligrés y cofrade. Asistió el párroco don Juan Francisco Morán y clero parroquial, acompañando también la Hermandad de las Tres caídas.

A continuación, en el Museo de san Isidro, lugar donde se alzaba la Casa de los Vargas, se evocaron momentos de su vida, familia y milagros. En la visita se recorrió el patio y la Capilla, donde la tradición marca el lugar de fallecimiento del Santo, en la que se rezó la oración del IV Centenario de la Beatificación. Pasando por las salas expositivas referentes al patrono de Madrid, y recordando su trabajo de pocero, se rezó un Padre Nuestro junto pozo del milagro, en el que su hijo Illán, tras caer al mismo, surgió flotando con vida, al haber atendido el Señor la súplica de sus padres, san Isidro y santa María de la Cabeza, que trataban de aceptar la voluntad divina.

Como había tiempo, el señor Cardenal propuso que antes de ir a la celebración de la Eucaristía, puesto que estaba al lado, se visitara la Capilla de la Cuadra del Santo, donde de nuevo se tuvo presente la faceta del trabajo, en este caso como agricultor. Tras las explicaciones del lugar, se rezó la oración del IV Centenario. Acto seguido se subió a la casa del “Legado de doña Juana María Teresa Pérez-Balsera Caballero”, siendo bendecida por el señor Cardenal. Junto al presidente de la Real Congregación, ambos descubrieron un cuadro en recuerdo de la citada señora y del rito de bendición.

Ya en la Real Colegiata de san Isidro, con el templo lleno, se celebró el solemne Pontifical, presidido por don Carlos cardenal Osoro Sierra, arzobispo de Madrid y concelebrado don Alfonso Lozano y don Juan Carlos Vera, Vicarios episcopales, junto con el clero del templo con su párroco a la cabeza, don Ángel Luis Miralles. La Eucaristía fue retransmitida a nivel nacional por TreceTV. Participaron en la asamblea eucarística, representando al Ayuntamiento de Madrid, el Concejal-Presidente de la Junta del Distrito Centro y numerosas hermandades, tanto madrileñas, como otras de san Isidro y santa María de la Cabeza de España.

En los salones de la Colegiata, la Real Congregación ofreció un catering, como comida de hermandad.

Por la tarde, a las 6, en el salón central de la Real Colegiata, por deseo expreso del señor Cardenal, tuvo lugar una Tertulia – Mesa redonda sobre san Isidro Misionero. Ante algo más de medio centenar de asistentes, se constituyó la mesa bajo la presidencia del señor arzobispo, el cardenal don Carlos Osoro y el Vicario episcopal de zona, don Alfonso Lozano, también con la presencia del párroco, don Ángel Luis Miralles. Condujo el acto el presidente de la Real Congregación don Luis Manuel Velasco, quien comenzó agradeciendo la presencia del señor Cardenal e igualmente el que haya querido dedicar todo un domingo a la conmemoración del IV Centenario de la Beatificación del santo patrón madrileño.

La Real Congregación preparó una presentación audiovisual, teniendo en cuenta que todo misionero, según la Real Academia, lo es por predicar el Evangelio. De tal modo, a través de cinco bloques expositivos, se pretendían cubrir tres objetivos: en primer lugar, dar a conocer e insistir en la vida, virtudes y milagros de san Isidro, desde una perspectiva evangelizadora, como evangelizador y como misionero por su propio ejemplo de vida; en segundo lugar, introduciendo textos de la Carta Pastoral del señor Cardenal, titulada “En la Misión: ¿Qué quieres que haga por ti?”, conocer de su propia voz los comentarios explicativos de la Carta, en la que establece el Plan Diocesano Misionero, proponiéndonos que mediante la oración, se traten tres temas claves: la familia, los jóvenes y los laicos con presencia pública en la vida social y por último, como tercer objetivo, la presentación también quería dar a conocer las numerosas actividades que lleva a cabo la Real Congregación de san Isidro de naturales de Madrid, mediante sus comisiones temáticas, destacando el aspecto misionero y la devoción universal que existe hacia san Isidro Labrador. Se concluyó afirmando que ya que san Isidro alcanzó el corazón del pueblo, la Congregación desea ser una hermandad y comunidad con corazón misionero.

El debate, con numerosas intervenciones, resultó muy interesante y enriquecedor, mostrando el señor Cardenal gran aprecio hacia la labor desarrollada por la Real Congregación, animando a continuar en esa línea que favorece y genera abundantes frutos espirituales. De forma expresa manifestó que no solo apoya las actividades programadas por la Real Congregación, para difundir el culto y devoción por san Isidro, el santo agrícola patrono de Madrid, sino que pedirá la colaboración de todo el Consejo episcopal, para facilitar el que se pueda llegar a parroquias y colegios.

Sin duda, estos días conmemorativos del IV Centenario de la Beatificación de san Isidro Labrador han sido históricos para Madrid, para su Diócesis y para la Real Congregación de san Isidro de naturales de Madrid, que continuará en 2020 y 2021 con numerosas actividades programadas, ya iniciadas en el 2019, pues pretenden ser un puente hacia el IV Centenario de la Canonización de san Isidro Labrador que la Iglesia universal celebrará en 2022.

 

Luis Manuel Velasco Sáinz
Presidente de la Real Congregación de san Isidro de naturales de Madrid

 

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